jueves, 20 de julio de 2017

'Parral me gusta hasta pa' morirme'

'Parral me gusta hasta pa' morirme', diría mi general Villa, y su puntada se volvió augurio.

El 20 de julio de 1923 a Pancho le arrebataron la vida de la única manera posible: a traición.
94 años después permanece en la historia de México - aunque no guste a la reacción- , en la cabeza de su pueblo y en el hígado de sus desertores. No tiene los monumentos suficientes o delegaciones con su nombre... no los necesita: Villa está en la pared de la casa, del taller, de la cantina, la tortillería, el restaurante, en el imaginario colectivo. Eso vale más que mil calles y avenidas.

El bandolero hecho guerrillero, el forajido hecho revolucionario. Ese que peleó de lado del necesitado y de la justicia social. El que se chingó a la oligarquía porfiriana, a los traidores de la revolución, a los hacendados jijos y a los gringos metiches. El que fundó 50 escuelas en 30 días de gobierno, el que dirigió el ejército del pueblo más grande al servicio de la revolución y el que no se muere ni matándolo con 150 balazos.

Viva Villa.