jueves, 1 de julio de 2010

La Quincena Patria ©




Ha pasado casi una semana de que el Combinado Nacional terminó, menos que honrosamente, su participación en el Mundial de Sudáfrica. Los Mariachis callaron junto con las voces de esperanza de los que soñaban con ver a México en cuartos de final. El patriotismo malentendido hizo hasta lo imposible por demostrarle a la razón que esta siempre será apátrida cuando se trate de Fútbol. Los sueños más que guajiros de hacer a un lado la historia de frustraciones deportivas los han esfumado la realidad mexicana, la soberbia Vasca, y en una mínima dosis, la canina suerte. Perdió La Selección Mexicana (3-0) contra su similar de Argentina; México sigue igual de hermoso y lleno de inconvenientes.

Gran parte de la población dejó de lado sus problemas y obligaciones, por dos semanas (lo que dura, en promedio, México en los Mundiales), para ver a La Escuadra Verde practicar un deporte que levanta muchas pasiones, pero pocos trofeos. Férvidos compatriotas enfocaron su deseo de un México mejor en una actividad deportiva que no resuelve la situación del país, y cuyo sueño carece de justicia. Qué bueno que todavía existen los sueños y los buenos deseos en nuestro país; desafortunadamente varios de estos desaparecen con el silbatazo final del cuarto partido.

El Fútbol es, y será, un entretenimiento. Aunque va más allá de las pasiones no deja de ser un espectáculo (efectivamente señor Lapuente, dije espectáculo). Entonces, ¿Por qué se le dará una importancia por encima de lo verdaderamente trascendente para el País?, y ¿Por qué hay personas que entonan efusivamente el Himno Nacional cuando juega La Selección, y al término de la justa, se les olvida hasta la tonada? Estas respuestas las tenemos cada uno de nosotros los que vivimos distintamente la intensidad del Fútbol.
Pueda ser que la necesidad de buenas noticias nos lleve al extremo de creer que si México llega a un quinto partido, entonces también, lograremos salir de la crisis. O la desesperación por alegrías nos haga pensar que si la Selección Mexicana llegara a conseguir, mediante una combinación de eventos mágicos y fortuitos, La Copa del Mundo, entonces el País alcanzaría el primer mundo y la Justicia Social. El soñar es maravilloso, inclusive hasta en lo inalcanzable. El soñar es una de las pocas cosas que no cuestan nada, y está al alcance de todos. Es inclusive admirable y valiente, porque significa muchas veces atreverse. Entonces, ¿Por qué no mejor soñar en algo que realmente nos lleve a la felicidad?, ¿Por qué no soñar mejor en que México pueda ser un mejor lugar para vivir? o ¿Por qué no soñar con nuestra plenitud para vivir una mejor vida? No malgastemos nuestros sueños en el Fútbol, y menos, en el nacional. El deporte es para disfrutarlo y México es para procurarlo.

Hay quienes protegen con el alma, y hasta con puntapiés, al Equipo Nacional (ojala eso se lo transmitieran a los jugadores), ¡y ahí de aquel!, quien se atreva a hacer o a decir algo en su contra. La Guardia Nacional Futbolera no tolera discrepancias con La Selección; es considerado peor que pisotear el lábaro patrio.
Una vez, hice un comentario acerca de la falta de talento que existía en el Representativo Nacional, a lo cual, un ciudadano, infundadamente, me tachó de amargado y negativo; y hasta me dijo (con el Escudo Nacional casi tatuado en el pecho) que le estaba haciendo daño al Fútbol y a México. No quiero ni saber lo que piensa, entonces, este individuo de Emilio Azcárraga.
Bueno, inclusive, he visto a personas quienes han llegado hasta las lágrimas de coraje defendiendo a Javier Aguirre. Yo sé que si el señor fuera mago trabajaría en Las Vegas; y aunque no le podemos pedir que haga vino del agua, si le podemos exigir explicaciones por su lunática manera de actuar (pero no en San Lázaro; eso sí sería una exageración y una ignominia, ya que existen varios personajes que deberían comparecer primero que él). Me encantaría que volvieran a pasar su comercial en donde aparece exclamando desde el Ángel De La Independencia: “!Vamos a dejar de ser el país del sí se puede, por el de ya se pudo!”. Desafortunadamente lo sacaron del aire inmediatamente después del partido contra Los Charrúas.
Pues para su desgracia, y la nuestra, ni se pudo, y poniendo a individuos como él de ejemplo, ni se podrá. La cantaleta barata de Aguirre se empañó con sus acciones llenas de soberbia y malinchismo. El que decía que tenía una generación, como nunca, de jugadores de exportación, jamás supo, ni se atrevió a aprovecharlos. El que fuera el mandamás del Atlético de Madrid ni siquiera intentó hacerlo; debido a sus actitudes siempre medrosas y consentidoras. El ahora ex Entrenador Nacional jamás ha confiado en el talento mexicano; ocho años por Europa sin paisanos en sus escuadras (Ochoa y Vidrio no cuentan) y sus alineaciones en el Mundial nos lo confirman claramente.

Después del papelón, y de sudar la gota gorda, los jugadores hicieron sándwiches y maletas de regreso a casa. La gente que daba mensajes se apoyo a México lo dejó de hacer. La gente que hablaba con palabras de aliento hacia La Nación cesó inmediatamente su discurso.
Se terminó la participación de México en Sudáfrica y se guardaron las máscaras, las trompetas y el fervor patrio. Los soñadores del Gol se limitan a desacreditar a los mesurados, los realistas lograron digerir de mejor manera el disgusto y los negativos tachan de ingenuos a los que deseaban La Copa. Los patriotas deseosos de triunfos deportivos dejaron de envolverse en la bandera y los ciudadanos que no creían alcanzable el quinto partido ahora los envuelve la razón.
Terminan la Quincena Patria, y con esta, el inconmensurable anhelo de conquista y el amor efímero de varios conciudadanos por el país. Esperemos que, para efectos del Fútbol, el próximo Mundial dure, para nosotros, por lo menos otra semana más, y para efectos de nuestro pueblo, empiece a ser de todos los días.

Es bueno soñar cuando se hace en causas y anhelos justos. Es bueno también ser realista, por que sabremos a partir de dónde podremos empezar a soñar. Es bueno querer a México y comprometerse con acciones e intenciones; pero a todo momento, no solo en los Septiembres de cada año o en los Julios de cada cuatro. Después del méndigo entripado, es la reflexión que sale a relucir.

Al sueño de ver a México Campeón del Mundo lo truncó la realidad. La idea de señalar errores para aprender de ellos, la está pasando por alto la altanería de los dirigentes del deporte. Los mexicanos vuelven a sus actividades y preocupaciones diarias, sin dejar de estar pendientes en cómo culminará el Mundial. Los muy resentidos esperan con ansias la eliminación del Villano Pampero; y los muy conformistas, esperan que estos salgan victoriosos para manifestar que nos eliminó el campeón.
El Fútbol es un deporte encantador y emocionante, pero existen sueños dignos de perseguir. México es un país perjudicado por las circunstancias pero abrigado siempre por la esperanza. Hagamos un cántico por nuestra Nación y sigamos con la cara pintada; aunque La Selección no figure más. Recojamos los pedazos rotos y tratemos de pegar lo rescatable. ¡Y por qué no! Comámonos un bife bien cocido en honor a nuestros amigos del Cono Sur para que vean que no existe rencor por sus chapuzas de siempre y sus malintencionados golazos. Y para el desempance, un tequila doble en honor de nuestros compatriotas caídos en el La Guerra Deportiva.

Alex VC


Posdata:

México es un país que aguanta como pocos; pero que olvida como nadie. Cómo es posible que nuestra memoria sólo atienda a sus conveniencias y seamos siempre jueces tan severos. A quien hizo hasta lo imposible por mantener a nuestro equipo en la competición, al final de la misma, lo linchamos con comentarios innecesarios e hirientes. Es indignante que hayamos llegado hasta los insultos más crueles por el simple hecho de fallar en un deporte en donde la perfección nunca ha tenido cabida. Jamás vendrá al caso la ingratitud, y mucho menos con quien ha sido, históricamente, uno de nuestros mejores colaboradores. Se nos olvidó muy fácil la manera en que nos ha ayudado este protagonista, con sus grandes intervenciones, a lo largo de nuestras participaciones mundialistas. Es la historia de siempre, por eso mi queja y ahora este merecido reconocimiento: ¡A la bio! ¡A la bao! ¡A la bim-bom-ba! !El Poste! !El Poste! ¡Ra-ra-raaaa!......

lunes, 14 de junio de 2010

La Playera Blanca E Imponente ©


La Playera Blanca E Imponente

Como cada cuatro años, los alemanes demuestran que siempre existirán elementos para considerarlos “de cuidado” e inquietar a sus rivales de grupo y contendientes que sueñan con ganar la Copa del Mundo. Ante cualquier incertidumbre o especulación que pudo haber existido, la escuadra teutona manifiesta, de manera enérgica, que la historia tiene razones suficientes para nombrarla como favorita para ganar la Justa Mundialista; inclusive desde el primer partido y ante un rival digno, pero a modo. La Selección Alemana cuenta, como cada época, con jugadores de gran nivel; quienes ostentan siempre la dosis exacta de pujanza y exquisitez. En la alineación se percibe una combinación de grata experiencia y mucha juventud, que plasma como resultado, inteligencia valiosa y fuerza incesante para ganar los partidos. La lista de convocados luce con jugadores de calidad, quienes compiten en una de las ligas más exigentes del mundo; como es La Bundesliga, y en el cuadro titular, se manifiesta enseguida la comunión que existe entre los varios integrantes del campeón Bayer Munich, así como los grandes atributos de sus elementos nacionales y naturalizados.

El marcador de 4-0 no se puede considerar como un presagio de que Alemania será el Campeón del Mundo, pero la manera en que jugó el equipo y la forma en que desplegó su Fútbol, saca inmediatamente a la luz argumentos suficientes para considerarla como predilecta. El equilibrio en sus líneas y su peligroso ataque la hacen muy difícil de dañar y considerablemente dura de contener, por lo que enfrentarla significa un gran reto para cualquier contrincante.

Esta vez no asistió un Beckenbauer, un Matthäus o un Ballack, pero esta selección alemana; la más joven de la historia, tiene los genes necesarios para estampar, con su combatividad e incansable espíritu ganador, la cuarta estrella en su palmarés. Jugadores como Lahm, Klose y Schweinsteiger, de la mano de su atrevido estratega, tienen la difícil misión de conducir a su rozagante equipo al triunfo, como alguna vez lo hicieran sus grandes antecesores.

A este extravagante Mundial asisten playeras ganadoras y temidas como las de Brasil o Italia. Compiten playeras de respeto y con galardón mundialista como las de Argentina e Inglaterra. Están también las de ímpetu vencedor como las de España u Holanda. Pero la memoria, y la estadística, nos recuerdan que existe una playera como la alemana, a la cual, no hay quien le guste enfrentarla. Y el que lo dude, ¡Que nos pregunte!

Alex VC

martes, 8 de junio de 2010

La Pregunta Del Millón De Risas ©



Aquella vez en que nos encontrábamos reunidos, como a menudo sucede, todos los integrantes del Grupo “Etílico Musical” de Coyoacán, surgió un agradable tópico que rompía con las cotidianas pláticas melómanas y con las habituales disertaciones de quién es el mejor representante de la agrupación o el jugador más taimado para el “Rock Band”. En esa casona del portón de madera, cuyo propietario es anfitrión de los que intentamos descomponer de manera por demás humilde los éxitos del Rock & Roll, llegamos a un intermedio comentando un entretenido punto que incluyó a todos de los presentes.
Ese día planeábamos dedicar la velada a Paul McCartney y a José Cuervo. Ese miércoles decidimos festejar la noche de esa forma debido a que Sir Paul, a diferencia de Ringo Starr y sus demás compañeros de la añeja banda, nos iba a honrar con su presencia en la Capital Metropolitana, y por que el Señor José, a diferencia de Johnny Walker y sus demás compañeros de la cantina, tiene la mejor de las habilidades para abrir la garganta. El momento se transformó en entretenido desde que tomamos nuestros instrumentos y comenzamos a homenajear (otra vez, de la manera más humilde que nos fue posible) al miembro del cuarteto de Liverpool y a su repertorio musical.
Casi todo el recital fue dirigido por nuestro aclamado baterista del Ex Convento de Churubusco, cuyas maniobras con las baquetas, logran crear imágenes mexicas de Ginger Baker, pero en el momento, se percibía una relación lejana con Ringo. Nuestra belleza sinaloense, quien por cierto acaricia al piano como si lo quisiera retener a su lado toda la vida, y quien imita como nadie a “La Cantante Descalza” cuando interpreta “Cry Baby” se apoderó del sintetizador y de las miradas de los concurrentes, ya que en ese momento era la versión morena ojiverde de Linda McCartney. El dueño del mesón tomó su bajo eléctrico y empezó a dar cátedra de virtuosismo (Nuestro personaje es el único que estudió música como se debe, aparte de que es el que pone la casa cada palomazo, así es que la pulida de botas no es de a gratis). Aunque nuestro bajista de la noche ostenta una crin y rasgos equinos semejantes a los de Roger Waters, esa noche emulaba a “Macca” cuando salió a colación “Lady Madonna”. La guitarra principal estaba a cargo de nuestro Barman del Barrio de San Lucas, quien en la vida cotidiana se dedica a arreglar los desbarajustes de los automovilistas sin precaución. Este individuo que pone los autos a punto rasga las cuerdas como Jimmy Page cuando emergen las rolas de Zeppellin, pero ese día saltaba de Robbie McIntosh a George Harrison en los momentos de Wings y Beatles. Las hermanas guapetonas, y nativas de la misma cuadra, aportaron a todo momento sus voces angelicales para los coros, y la belleza del cabello siempre sedoso y erizado, nos honró con su ronco pecho para la voz principal en selectas canciones; así como su conocimiento de guitarra. El intachable ciudadano y múltiple campeón de la carambola de “Caballo Calco” tiene también la peculiaridad de tocar el requinto y las líneas de bajo, por lo que junto con el anfitrión y su servidor, nos campechaneamos dichos instrumentos cuando la poli funcionalidad lo requería. Humildemente aquí su redactor también toca (con penas) el piano, por lo que en ciertos episodios de la noche, osé profanar el lugar del Ex Beatle tocando y cantando, como si tuviera algo de talento o un chorro de voz, los temas de su inspiración.
Sería tarea de un crítico musical el calificar nuestro desempeño y performance, pero me queda claro que el más severo de los jueces nos pondría un diez en entusiasmo y chacoteo, ya que no existe ocasión en que no aparezcan las carcajadas y el interminable buen humor.
Cuando hacíamos un merecido receso para alabar al silencio y rellenar las copas, nuestra querida compañera “Culichi-langa”; soltó una pregunta al aire atiborrado de humo que creó instantáneamente polémica y risotadas: ¿Qué es lo que llevarían a una isla desierta?
Después de manifestar comentarios soeces y réplicas absurdas, empezamos a razonar un poco más la interpelación para poder dar una respuesta cercana a lo inteligente (nunca llegó). A medida que aparecían las réplicas empecé a apreciar un poco más las mentes de mis agradables amigos. Conforme cada quien exponía su punto de vista, y aparecían las respuestas de lo que nos llevaríamos a un lugar desolado, el momento se fue tornando cada vez más placentero y la música se convirtió, por ese gran instante, en la banda sonora de nuestra plática.
Varios respondían que llevarían un libro, ya que según lo clarificaron; de esa forma estarían entretenidos en los momentos de soledad. Otros argumentaron que llevarían un aparato de música o video; explicando que de esa forma podrían tener algo que escuchar ante la consternación. Habían los que expresaban que llevarían un instrumento musical para sobrepasar los momentos de ociosidad. Algunos con dotes de inteligencia proponían llevar una brújula, y los más avanzados en cuanto a tecnología y telecomunicaciones, sugerían un GPS. Estaban los que con un humor más áspero sugerían llevar una pistola para protegerse de las adversidades o cometer suicidio en caso de desesperación. Habían también los que sugerían llevar bebidas alcohólicas para pasársela mejor o simplemente como método infalible para olvidar. Y aparecían también los que, imaginándome que no entendieron bien la pregunta, respondieron con: ¡Llevar un paracaídas!
Después de escuchar atentamente las respuestas rebuscadas, así como los disparates que no faltaron, llegó mi turno, entre un millón de risas, de responder la pregunta que tanto buen humor había ocasionado. Al ser mi momento para responder, y después de haber vivido una gran noche desde el principio, mi respuesta fue simplemente automática. Sin pensarlo demasiado respondí raudo y con toda seguridad. Ante la mirada de todos mis colegas melómanos manifesté que, si en el dado caso de que tuviera que llevarme algo a un exilio, mi respuesta era sin duda alguna: “Su compañía”.

Alex VC

lunes, 24 de mayo de 2010

¿Quinto Partido O Un Lugar En la Historia? ©



La Selección Mexicana parte hacia su décimotercera Copa del Mundo con el anhelo de llegar a ese, ya mítico, quinto partido en tierras extranjeras y con la sequedad en la garganta de los contados jugadores que han vociferado que asisten a la competición con la idea de ganarla. Después de una angustiosa eliminatoria, tres Técnicos Nacionales, varios partidos de preparación y miles de dudas, el TRI fue despedido ante más de cien mil playeras verdes en un Estadio Azteca colmado de euforia, pero alarmantemente escaso de goles.
Ya en esta nueva etapa, el Selectivo Nacional inicia la gira por Europa para formalizar lo que será un ensayo inmediato (y decente) de lo que podría ser la contienda mundialista. El enfrentarnos a selecciones de elite europea será el entrenamiento adecuado para conformar, por fin, un cuadro titular y será la prueba más fehaciente del lugar que ocupa México en el ocurrente Ranking de la FIFA.
El equipo ya se encuentra concentrado en Alemania, con un frío estremecedor y la ilusión de formar parte de la justa mundialista. Los jugadores están a unos días de enfrentar duelos importantes y de trascendencia, y por supuesto, muy por encima de los retos que les proporciona cada eliminatoria la CONCACAF. El enfrentar a selecciones ganadoras, y campeonas del mundo, les permitirá ver la realidad de sus alcances, y servirá, para que el cuerpo técnico determine quiénes son los candidatos más idóneos para conformar el dificultoso once, y mustiamente también, para mandar a su terruño al jugador que mantiene inconclusa la lista de convocados.
La Selección Nacional cuenta, como nunca antes, con varios elementos que forman parte de clubes europeos. Algunos de los denominados grandes, e inclusive, del que se nombra como el mejor del mundo. Nuestros jugadores del Viejo Continente llegan con intervenciones limitadas y participaciones casi nulas, algunos otros lo hacen con minutos valiosos de juego y un grupo exageradamente selecto con titularidades indiscutibles en sus alineaciones.
La escuadra tricolor cuenta también con una nueva generación de campeones del mundo en una división juvenil, y quienes desde aquel triunfo, son la esperanza de nuestro deporte nacional. Hasta el día de hoy, no se han visto clarificadas las especulaciones, pero para eso están las competiciones internacionales. También se tienen a los jugadores de colmillo mundialista y edad avanzada, quienes traen la clara función de dar la experiencia y el temple al equipo nacional. Y como eterno complemento, están los jugadores de la liga local, quienes rematan la lista con talento polarizado y con las opiniones divididas de los miles de directores técnicos a lo largo del territorio nacional.
El pesado timón lo lleva un entrenador con currículum respetable y carácter fuerte, quien al lado de sus colaboradores, tiene la responsabilidad de colocar las piezas que escogió para conformar un equipo competitivo y la difícil tarea de eliminar estigmas derrotistas.
Las armas se tienen listas y la esperanza de cambiar la historia siempre está presente. La afición espera con ansia la inauguración y muy seguramente los protagonistas también. Como cada cuatro años, es tiempo de demostrar que La Selección Nacional tiene el potencial para competir de manera digna. El número de partidos jugados dependerá de la calidad del rival y de la capacidad de nuestro equipo. Esperemos que nuestros jugadores se brinden dentro de la cancha y se termine la discrepancia con el gol para manifestar el talento en la portería ajena. Esperemos, de igual forma, que ese humor macabro que ha tenido siempre la fortuna con la selección se esfume aunque sea solo esta vez.
Al día de hoy, se ve lejano que México sea un ganador del Mundial; realmente es una empresa más que difícil. A ese distinguido grupo, la estadística nos dice que solo pertenecen unos cuantos, casi los mismos de siempre, y si algunas selecciones tendrían un lugar y una oportunidad histórica, los méritos dirían que son España y Holanda antes que nosotros.
La Selección Nacional tiene el encargo de ocupar un lugar decoroso y de demostrar, como en varias Copas pasadas, que México es un contendiente incomodísimo y un hueso muy duro de roer. Ojala la puntería esté de nuestro lado y la mira de nuestros rivales permanezca chueca. Esperemos que el Mundial incremente la cuota de jugadores de exportación, y de verdad termine de una vez por todas, la premisa de que: «El fútbol es un deporte inventado por los ingleses y donde los mexicanos siempre pierden en penales». Es tiempo de preguntarse: ¿Qué es más importante un quinto partido, o un lugar en la historia?

Alex VC

miércoles, 19 de mayo de 2010

Zona de Promesas




Para ti artista y creador de Sueños. Hoy te encuentras atrapado en uno de ellos, y los que te admiramos, deseamos tu despertar. Para ti, tu canción, la mejor de las plegarias.

“Tarda en llegar, y al final, hay recompensa.”

Gustavo Cerati.

lunes, 10 de mayo de 2010

“Shine on You Crazy Diamond” (De Pink Floyd Para Syd Barrett) ©




Shine on You Crazy Diamond (De Pink Floyd para Syd Barrett)


Maravilla musical y un obsequio de Pink Floyd para todos los mortales. Composición legendaria que consta de nueve partes y del talento único de artistas sabedores de lo idóneo. Un tributo apropiado para el que fuera el cerebro fundador de esta banda progresiva de los 60´s, y quien perdiera la razón en la búsqueda de la genialidad y en su eterna querella en contra de lo convencional. Una valiente pieza en donde armonizan a la perfección los sonidos con el sentir de sus creadores. Una combinación casi pulcra de sinfonías y versos que logran el mejor de los placeres auditivos. Un diamante luminoso en la vitrina del Rock and Roll.

Shine on You Crazy Diamond es, sin lugar a dudas, una de las canciones más ambiciosas de la banda. Un experimento, casi desafiante, en donde rinden pleitesía a la estética musical y a la manifestación creativa. Es una progresión de expresiones y elementos melódicos que seducen, de manera inmediata, a la mente y a los oídos. Es probablemente una de las mejores composiciones líricas de Roger Waters, en donde su capacidad se pone de manifiesto desde el inicio de la primera estrofa hasta el moroso final. El sutil, y a la vez soberbio, performance de Gilmour nos acerca a sentir en la piel la indestructible comunión que ha tenido siempre con su guitarra. Los sonidos casi hipnóticos del desaparecido Richard Wright nos transportan al más confortable de los lugares, y sus psicodélicas manos, logran que percibamos; del infrarrojo al ultravioleta, lo colorido de sus notas. El ritmo que impone con autoridad Nick Mason hace que nos volquemos, casi sin darnos cuenta, de la relajación a la euforia para luego despedir el momento con la calma. La canción jamás hubiera sido igual si Dick Parry no hubiera sido escogido para hacer gritar al Saxofón de la manera en que lo hizo. Brian Humphries tomó con aplomo la pesada estafeta de Alan Parsons para conjuntar, de manera admirable, la brillantez de la agrupación con su ingenio en el sonido.

La canción puede hablar de la locura, de la entereza, de la desesperación o de la melancolía. Pero la apertura a la interpretación personal es la mejor de sus cualidades. Es una obra que, como lo dice la letra, te hace recordar cuando eras joven y brillabas como el sol. Es la representación adecuada de la música progresiva y una de las mejores interpretaciones en la historia de la música. La genialidad se hace presente en cada acorde y la inspiración se manifiesta de principio a fin. Es, y será siempre, la Banda Sonora perfecta para el más dantesco de los guiones.

Alex VC


jueves, 6 de mayo de 2010

El Sol y Su Rudeza Innecesaria ©



Bienvenido seas quinto mes del año y ¡Maldita sea! Qué calor está haciendo. Entiendo que para estas fechas el invierno siempre es un recuerdo, pero desde hace días empiezo a notar, como todo aquel que camina dos pasos, que las altas temperaturas operan con exageración en el territorio nacional. Por más que haya intenciones de contrarrestarlas no se ve manera de ganar la batalla, y la necesidad imperiosa de agazaparnos en lo más recóndito de la sombra, cada vez es mayor a lo largo de los soleados días.
Cuando deberíamos de estar disfrutando de lo templado de la primavera, el calorón hace todo lo posible por hacernos ardorosos los días, y no se contempla cercano el desenlace de los embates solares. La rutina muchas veces exige actividades al aire libre, por lo que los colaboradores tendrán que entender las guayaberas y la moda Hawaiana.

Sufriendo la rudeza innecesaria de Quetzalcóatl, y en momentos de extrema transpiración, los capitalinos comienzan a extrañar los Frentes Fríos y buscan perturbados alguna palapa o cualquier bebida refrescante que haga su función. El verano todavía ni se asoma y los grados centígrados nos hacen sentir como si nos halláramos en la zona más desértica de Arizona. Solamente que sin los Freeways, los Outlets y los condenados Republicanos pidiéndonos nuestra identificación como si nuestros antepasados no tuvieran derecho de piso, y como si no fueran ellos los “arrimados” de esas tierras.
Son las cinco de la tarde en el DF y las hondas de calor deambulan como si fuera medio día en Durango. El trayecto de dos cuadras ha sido como atravesar el Sahara con un abrigo de mink y las lágrimas de sudor me imploran encontrar cualquier oasis con aire acondicionado; de ser eso posible. Después de dos aceras, y de casi pedir posada en la paletería, llegué al lugar que parecía ser la solución a mis problemas de soponcio.
Ya un poco mas relajado, me encuentro reposando (cual perro en la sombra) en una mesa con sombrilla y con vista a los transeúntes del Jardín del Centenario. La gente que pasa, lo hace quejándose del calenturiento sofocón. Los demás paseantes improvisan artefactos de ventilación con lo que tienen a su alcance y los que restan se resignan a ser una más de las víctimas del extremoso clima.

Al contemplarlos (con cierto dejo de supremacía) en mi zona de confort, me doy cuenta que varios de ellos me devuelven miradas hostiles como si fuera, yo, un desequilibrado al saborear con tanta vehemencia mi café caliente. Cosa que realmente me tiene sin cuidado, ya que prefiero mil veces mi comodidad a su consentimiento.
Yo sé que para muchos que están leyendo; un café en plena época de calor, es casi tan repugnante como un vaso de leche en el despertar de la resaca. Pero todo acontecimiento, por más inaudito que parezca, tiene consigo un esclarecimiento. Afortunadamente, cuento con familia en el “Cuatro veces heroico Veracruz”, y los múltiples viajes al bello puerto me han enseñado que el café es el mejor remedio para el bochorno. Por esta razón, es que cuando nuestros queridos Jarochos se encuentran borrachos de sol, se sirven su cafecito para hacer trabajar de la mejor manera el termostato. Lo recomiendo ampliamente, pero tengan paciencia. En los primeros sorbos uno empieza a sudar como si transbordáramos en Balderas a las tres de la tarde, pero si la imperturbabilidad los acompaña, llegando el tercero o cuarto, empiezan a aproximarse al estado natural de la lechuga. Otro remedio acertado, es el de no apartarse en todo el día, de la sección de los refrigeradores del Súper. Desgraciadamente, éste medida deja de ser eficaz en el momento en que recuerdas que tienes trabajo que hacer o una vida que seguir. Pero en el malestar de la resignación no queda de otra: o te aclimatas o te acli…friegas, por que no se ve para cuando el calor se anime a reducir la cantidad de blanquillos.

Ha pasado el tiempo de la mano de esta acalorada plática, y ya pasan de las 7:30 de la tarde. El calor sigue en pleno y la gente encuentra pretextos de donde sea para pedir la primera cerveza de la semana. Cuando hace algunos meses la penumbra se apoderaba de estas horas, hoy por hoy, el güero anuncia que no tiene intenciones de esconderse. Los ciudadanos de esta fogosa orbe, parece ser, tendremos que esperar que den las 10:00 para que llegue la noche junto con el limitado fresco.
¿Qué nos deparará el destino para los próximos días? Tal vez será peor, o a lo mejor el clima será misericordioso con nosotros. El extremo nos hace pensar que la naturaleza nos está poniendo a prueba, o nos está tratando de concientizar para que la empecemos a respetar. Para los estimados incrédulos, que siguen pensando que el Calentamiento Global es una historia fantasiosa, los invito a que pasen una tarde sentados en el sillón de mi alcoba. Si no se desmayan a los diez minutos les doy la razón a sus teorías.

Me despido brindando con agua de horchata y deseándoles mejores climas. Mañana será otro día, y si el Astro Rey insiste con su fuerza desmedida, tratemos de responderle con ímpetu y bloqueador solar. Veámonos muy pronto y vayámonos todos por la sombrita.

Alex VC

Un día como hoy, querido amigo Rafa, sería tu cumpleaños. Si la vida no hubiera tenido otros planes para ti, en este momento estarías repitiendo, con tu fascinante necedad, que cumplías dos años menos que lo que siempre informó tu Acta de Nacimiento. Te recuerdo con aprecio, y en la dimensión donde te encuentres, estoy seguro que la estás pasando como toda tu vida lo hiciste. Afortunado tú que estás con los que tanto quisiste en vida y con temperaturas más agradables.